lunes, 24 de octubre de 2016

Pequeños con grandes alcances

Cuando decidí hacer el voluntariado nunca pensé en trabajar con niños como opción, creía que mi paciencia no era la suficiente para la prueba, mis habilidades con pequeños estaban muy poco desarrolladas o que la experiencia no sería tan enriquecedora como debería. Ahora sólo pienso en lo equivocada que estaba. Por una razón u otra, el destino me llevo a trabajar en el orfanato "Missionaries of Charity", donde habitan cinco misioneras de Calcuta y diecinueve bebés hermosos de ocho meses a cinco añitos.



Llevo tres semanas conviviendo con estas personitas maravillosas y ya me traen vuelta loca. Es increíble cómo desde pequeños pueden ser tan definidos en su carácter y sus gustos, es algo que realmente me impresiona. Me encantaría que todo el mundo viera como Kanna se aferra a conseguir lo que quiere, lo dulce y cariñoso que puede ser Panna o el jovencito atrapado en el cuerpo de un niño que es Reksa. No puedo creer que en tan poco tiempo pueda a llegar a sentir tanto cariño por estos niños y es aquí cuando me pregunto ¿Por qué no lo había hecho antes?



Las razones por la que cada niño está en el orfanato son distintas ya que sólo dos de ellos son huérfanos. Algunos de sus padres tienen enfermedades mentales lo que no les permite cuidar de ellos, otros tantos tienen problemas económicos, recogen basura para intercambiarla por unos cuantos dólares o son familias de entre doce y quince integrantes. Esto hace la vida de estos pequeños más difícil ya que "sí" tienen papás pero no se pueden hacer cargo de ellos, muchos los visitan de vez en cuando lo que hace que se les rompa el corazón a los niños cada vez que les toca decir adiós a sus padres, otros simplemente los han dejado en el orfanato sin más y otros los quieren sacar aunque saben que no les pueden dar las condiciones necesarias para sobrevivir. 



Al vivir esto pienso mucho en mis siete sobrinos, algunos con las mismas edades de estos pequeños, y me parte el corazón qué tan diferentes son las situaciones. Me encantaría que cada uno de estos pequeños tuvieran el calor de su madre cada noche o que pudieran hacer actividades con sus padres los fines de semana. Desde cosas pequeñas como comprarles una nieve o hasta llevarlos a un viaje de vacaciones. Lamentablemente no voy a saber si algún día lo tengan. Es difícil pensar que en dos semanas me iré de ahí y ya no sabré nada de estos bebés. Al cumplir los seis años el orfanato ya no se puede hacer cargo de ellos y cada quien tiene que volver con sus respectivas familias. En algunos casos se buscan otros centros de caridad los cuales pueden darle estudios a los niños conforme van creciendo pero lamentablemente no todos lo logran. 





Estos niños lo único que necesitan son cariños y apapachos, saben cómo lograr tu atención y aunque no hables su mismo idioma tienen un gran ingenio para darse a explicar. Llegué al orfanato pensando que les iba a dar todo el amor que tuviera en mí para enseñarles lo que es pero en realidad son ellos los que me han dado una gran prueba de amor, desde cómo me mira Nari o cómo me abraza Sapia, cómo Rotha me manda besos al despedirse o cómo me sonríe Vothra. Cada detalle, por más mínimo que sea, se queda en mi corazón por siempre. A veces los voluntarios creemos que venimos a hacer grandes cambios pero son realmente las personas que tratamos de ayudar los que nos cambian a nosotros, ahora estoy segura de ello. 



jueves, 13 de octubre de 2016

Más que amistades

Soy de las que creen que durante el largo camino de la vida nos vamos encontrando con pequeños ángeles quienes nos iluminan y hacen memorables ciertos recuerdos, viajes, procesos o vivencias. En mi voluntariado he tenido la suerte de encontrarme con dos. Una de ellas es Kaulab, mi amiga camboyana de la cual ya he hablado en entradas anteriores y la segunda es Mary. La persona que empezó siendo sólo una australiana con la que iba a compartir cuarto se fue convirtiendo en mucho más que eso, una amiga, una guía, una hermana.




Es increíble cómo te puedes adaptar tanto a las situaciones que se te presentan y acostumbrarte a las personas que te rodean. Con Mary compartí la mayoría de mi tiempo estos dos últimos meses en Camboya, desde el "buenos días" en la mañana, compartir la lavandería, idas al gimnasio,  nuestro gusto por el chile y la búsqueda incesante de restaurantes internacionales para calmar nuestro gusto por la gastronomía (por no decir comedera), hasta las múltiples enfermedades, los interminables piquetes de moscos y las idas al baño... sí no todo es bonito jajaja.





Con Mary compartí risas, lágrimas, enojos, logros y fracasos. Interminables noches en el rooftop de la casa de voluntarios imaginándonos cómo será nuestra vida cuando regresemos, platicas profundas sobre cómo solucionaríamos el mundo y sobre cómo envejeceríamos. Con ella me convertí en economista, psicóloga, altruista, crítica literaria, consejera, estudiante y maestra a la vez.





Lo cierto es que mientras muchos pensamos que cambiamos el mundo ella realmente lo hace. Permítanme compartirles que ella es editora en Arquitecture Media, revista de publicidad en la ciudad de Melbourne Australia, es co-editora del blog Breathe Inspiration Journal y ha sido la persona más comprometida con su voluntariado que he conocido hasta ahora. Unos meses antes de llegar a Camboya organizó un sorteo de un viaje de lujo para recaudar fondos y compartirlos en su programa, el cual consistió en cuidado de niños en Joy Day Care Center Cambodia. Fungió como maestra, preparó comida para los niños, organizó actividades extra curriculares y visitó los barrios bajos para conocer a las familias de todos los niños en su clase, llevó despensas y regaló mucho más de lo que tenía.






En sus últimos días en Camboya, Mary decidió pagar los futuros estudios de uno de sus estudiantes, al cual ya no se le había permitido permanecer en el centro porque ya no tenía la edad límite. Saravon está por cumplir seis años, es uno de los doce hijos que conforman su familia y su mamá se dedica a recoger basura para ganar dos o tres dólares y mantener a su familia. ¿Pueden imaginar lo que es para ellos el que Saravon tenga un futuro?




Sí, eso es lo que hace mi amiga, cambia vidas, ilumina días y regala sonrisas. Llevo tres días sin ella y no es lo mismo, ahora mi cuarto se siente sólo, mis comidas no son tan divertidas y no tengo alguien que me diga buenos días a las 7 de la mañana. Me duele y me cuesta pero creo que es parte de la experiencia. Agradezco infinitamente haberla conocido y ahora la tengo que dejar ir, espero que algún día nos volvamos a encontrar y que recordamos nuestras aventuras juntas en Camboya pero por el momento tengo que volver a adaptarme y esperar a que otra ángel se vuelva a encontrar con mi camino.

jueves, 6 de octubre de 2016

Séptima semana

Mi última semana en ANSA Cambodia fue muy interesante. Tuve la oportunidad de participar en uno de los eventos más importantes para la organización de todo el año al que llamamos Learning Event: "Towards a Better Quality of Public Education Through Social Accountability", el cual se llevó a cabo el martes pasado en el restaurante Tonle Bassac II.



Entre nuestros invitados se encontraron directores de diferentes organizaciones no gubernamentales interesados en el desarrollo de la educación, directores de universidades y escuelas, maestros, donadores, prensa, entre otros. También tuvimos invitados extranjeros que procedían de Indonesia y Filipinas. El evento consistió en pláticas interactivas sobre diferentes factores que pueden ayudar al mejor desarrollo de la educación tanto en Cambodia como en todo el mundo. Contabilidad social, gobernabilidad, desarrollo de tecnología educativa e implementación de entrenamiento para desarrollo de habilidades fueron sólo algunos de los temas expuestos y analizados en el simposium.



El proyecto "Khmer Learn", fue expuesto por parte de la organización Aide et Action. Esta propuesta consiste en una plataforma digital para apoyo de maestros y voluntarios al momento de enseñar inglés a ciudadanos camboyanos. Aquí se puede encontrar material como libros, fotografías, canciones, videos y películas que sirven como herramientas de enseñanza básica para extranjeros. Las personas que quieran agregar contenido lo pueden hacer pero tiene que pasar por una supervisión especial por parte de la organización para poder ser publicado, lo que permite crear una comunidad educativa mucho más extensa y completa.





Una de las platicas que me pareció muy interesante fue la expuesta por Adel Briones, Director Ejecutivo de ANSA Filipinas con el tema "Good Governance". Con este tema pude ver que no importan las distancias o los continentes, siempre van a existir los mismos patrones gubernamentales en diferentes partes del mundo, ya sea Cambodia, Filipinas o incluso México, y es que pude realizar que todavía nos hace falta un largo camino por recorrer, no sólo como sociedad de un país sino como un conjunto de todo el mundo, creemos que las acciones que tienen los otros países no tienen consecuencias en nosotros pero en realidad nos arrastran de una manera impresionante.





Ahora comienzo mi semana número ocho con otra experiencia totalmente diferente. Después de estar trabajando en esta increíble organización cambio de aires para trabajar el último mes en un orfanato dirigido por las misioneras de la caridad (Madre Teresa de Calcuta). Aunque es algo totalmente diferente a lo que estaba haciendo, estoy entusiasmada por este nuevo reto. El trabajar con niños  con edades desde 8 meses hasta 5 años puede sonar algo fácil pero creo que llevará un reto mucho más fuerte, cada uno con su historia y personalidad tan diferente desde tan temprana edad. 


lunes, 3 de octubre de 2016

Pchum Ben Day

Este fin de semana tuve la oportunidad de vivir "Pchum Ben day" en Kampong Chhanang, Cambodia. Esta celebración religiosa se lleva a cabo una vez al año en este país, los últimos días de septiembre y los primeros días de octubre. La fiesta empieza desde una semana antes con visitas diarias a las Pagodas donde se ofrecen rezos, los cuales se pueden oír por todas partes por medio de las vocinas altas, y comida que se convida con todas las personas que participan en ellos.




Mi amiga Kaulab, de la cual ya he platicado en entradas anteriores, me invitó a su provincia otra vez para vivir la fecha especial desde una perspectiva mucho más cercana y real. El viernes por la mañana llegué a su casa donde tuve la sorpresa de encontrarme con toda su familia cocinando para las ofrendas del día siguiente. La comida consistía en una especie de "tamales" camboyanos, los cuales están hechos por arroz, soya y puerco (salados) y plátano y coco (dulces). Aunque el sabor es totalmente diferente, el concepto me trajo muchos recuerdos de casa, al igual que la celebración en sí, ya que consiste en llevar comida y dinero como señales de ofrenda a las Pagodas para los familiares que ya han fallecido. Así, los monjes pueden tomar parte de lo ofrecido y darlo a los antepasados que cuidan desde el otro mundo a las familias enteras que rezan por ellos para que se alimenten de ello.









La celebración comienza con la recolección de ofrendas, todos los khmeres (habitantes camboyanos) se forman en una línea y van ofreciendo a cada uno de los monjes sus limosnas, las cuales son depositadas en el "barco sagrado" el cual los guiará en su muerte a la felicidad eterna; y comida la cual será bendecida y ofrecida por los monjes para las bendiciones de los ancestros de cada familia.

 

 

 

Kaulab me prestó un traje típico Khmer para la celebración, el cual consiste en una falda larga de seda, una blusa de encaje y una pashmina que va en diagonal en el pecho. Todo el ritual es una gran experiencia. Aunque no es la misma religión que comparto, es increíble ver tantas personas devotas a las ideas y la espiritualidad que el Budismo ofrece. Fue un gran honor para mí vivir y compartir uno de los eventos más importantes para la familia de Kaulab, sin duda una experiencia que jamás voy a olvidar y que me deja mucho que pensar...
¿Cómo países tan distintos pueden tener creencias tan similares?