Llegue a Camboya pensando que iba a ser la solución a todos mis problemas, pensé que los tres meses que me iba a tomar "fuera de mi burbuja" me iban a ayudar a solucionar qué iba a ser de mi futuro, como si fuera un libro en el que iba a encontrar todas mis respuestas, pero en realidad no fue así, encontré mucho más.
Sigo sin saber qué va a ser de mi cuando llegue a Guadalajara, si me voy a seguir dedicando a Mercadotecnia o Relaciones Públicas o si mi ciudad va a ser mi hogar para siempre. Y es que aquí me encontré con mil preguntas más, la mayoría de ellas no me habían pasado por mi cabeza antes pero he logrado trabajarlas, creo que eso es lo que hace una experiencia como ésta, te abre "al" mundo. No puedo decir que ahora lo sé todo pero lo que puedo decir es que he aprendido mucho más sobre la vida, sobre mi entorno, sobre mi persona pero sobre todo, he aprendido que me hace falta un largo camino por recorrer. Hay tanto que aprender, tantas cosas que pasan a nuestro al rededor, es impresionante, pero por nuestro "correr" del día al día las dejamos a un lado y pensamos que son cosas ajenas a nosotros cuando no lo son.
No puedo decir que voy a regresar a México siendo otra persona, creo que ese es uno de los retos que he aprendido aquí. Una experiencia de voluntariado no es para "cambiar al mundo" sino para que él te cambie a ti de una manera diferente, el reto es aplicar todo lo que aprendiste en tu vida diaria y que sigas siendo tú mismo. Llegas con una idea de que ésta es una experiencia para ti pero en realidad tienes que llegar pensando que es una vivencia para los que vas a ayudar y por naturaleza te va a hacer crecer muchísimo como persona, tienes que dar para poder recibir. Supongo que en cada historia cada persona es diferente, pero para mi fue un abrir de ojos a muchas cosas y estar consciente de muchas situaciones, no sólo de Camboya, si no de todo el mundo. Tantas personas, tantas historias, tantas perspectivas, tantas experiencias, te hacen darte cuenta de todo lo que hace falta por hacer y por vivir.
Aquí aprendí las cosas más mínimas pero que a veces se nos olvidan, desde que la lluvia no me moleste al mojarme, que aunque las culturas son diferentes se pueden relacionar unas con otras, que puedes dar tanto con tan poco, que el estar sólo es un rato para estar contigo mismo y está bien, no pasa nada. El tiempo no es sólo para correr, las horas aquí fueron tan despacio a veces que te hace entender el propio valor del tiempo, del espacio, del lugar en el que estás y las acciones que tomas. Que el amor puede llegar a lugares infinitos y cruzar cualquier cantidad de tiempo, que una sonrisa puede cambiar días y que un sólo "gracias" puede hacer la diferencia.
No puedo decir que fue fácil, en un voluntariado no sólo se viven experiencias bonitas, te encuentras con muchas situaciones que de verdad de llegan al corazón, desde tu perspectiva y la de los que te rodean, es fuerte, es duro, pero te ayuda a crecer como persona y a hacer crecer a los demás. Te encuentras en un lugar en el que te queda ser solamente tú, compartir tus ideas, tus conocimientos y tus sueños para que los demás de ayuden a reforzar y cambiar lo que quieres y tú les ayudes a ellos a ver las cosas desde tus ojos.
Me voy de Camboya con una sonrisa, después de muchas bienvenidas, despedidas, alegrías, tristezas, desesperación, enojos, logros, entre otros, pero finalmente con una sonrisa y una satisfacción que difícilmente otra cosa me pudo haber dado, el día de hoy puedo decir "sí pude". Muchas personas me han felicitado por hacer el voluntariado pero en realidad es algo que deberíamos de dar a diario. Tenemos un compromiso con este mundo, es "nuestro" mundo al fin y al cabo, hagamos algo por él. Desde las cosas más pequeñas hasta grandes cambios, no importa, pero algo, que el día de mañana nos levantemos y sepamos que estamos aportando una pequeña cantidad a este gran planeta que nos da tanto.
Aquí construí un hogar, una familia, amigos que se quedan conmigo para toda la vida y sólo me queda agradecer por tanto en tan poco tiempo, tres meses pueden ser una eternidad pero a la par es muy poco para todo lo que se vive. ¿Lo recomiendo? Totalmente, es una oportunidad increíble para ponerte a prueba a ti y para poner a prueba el mundo, una manera de viajar y dejar una pequeña huella a ese lugar al que vas, entender su cultura, sus tradiciones, su política e ideología desde otra perspectiva. Al iniciar con el blog no estaba segura de querer dar a conocer lo que estaba haciendo aquí pero ahora lo veo, si llego a inspirar a alguien para salir y que haga lo mismo, mi trabajo esta hecho.

















































